SergioEfe
@sergioefe
Periodista de ciencia. Ex(micro)biólogo.
57. Yo que nunca supe de los hombres (Jacqueline Harpman). Me ha desarmado, desconcertado y sorprendido. Un libro lleno de distracciones: el misterio no importa y el componente de género no es tal (no es un libro feminista). ¿Es el pesimismo otra distracción? Muy bueno, pero no para todo el mundo.
56. Dame veneno que quiero vivir (Leticia Sala). Pese a algún punto interesante me ha parecido flojo, superficial, poco atrevido, dado a los estereotipos de género y con una bibliografía poco rigurosa.
55. Sobre la brevedad de la vida, el ocio y la felicidad (Lucio Anneo Séneca). Estos aforismos fáciles y ligeros han envejecido bien y explican que hoy el estoicismo haya mutado en una versión tergiversada para la autoayuda. Las autojustificaciones sobre su modo de vida llegan a sonrojar un poco.
"A las cinco de la madrugada, la humedad relativa llegaba al 90%. Pudo ser peor. Las previsiones apuntaban a que sobre esa hora se alcanzaría el 100%". www.lasprovincias.es/valencia/sol...
54. Mírgorod (Nikolái V. Gógol). Un portfolio con una historia por cada faceta de Gógol: costumbrismo, épica cosaca, terror y surrealismo. Tarás Bulba es impresionante, una (ultracancelable) maravilla en continuo crescendo hasta el final. Vi es su mejor o segundo mejor cuento de terror.
53. En la era de los niños cosa (Santiago Gerchunoff). Tenía las expectativas altísimas por el tema y el autor, pero me ha decepcionado un poco. Son tantos artículos tan breves que solo un par logra despegar mínimamente. El resto es demasiado ligero y poco trabajado.
52. Memoria y haiku (VV. AA.). Una antología original que sustituye el orden cronológico por el encadenamiento al estilo renga. La selección es buena, aunque tampoco innova. Cumple con nota un aspecto visual al que doy mucha importancia: que el haiku tenga espacio y pueda respirar en la página.
51. La lentitud de los bueyes (Julio Llamazares). Es precioso y me ha gustado, pero también se nota que está escrito por alguien de 23 años.
—Yo no lo veo natural, señor. Estoy en contra de lo que no es natural. Vetinari pareció perplejo. —¿Quiere decir... que se come la carne cruda y duerme en un árbol? (Terry Pratchett, El quinto elefante).
Por aquí se han quedado a gusto. "Preocupantemente similar a las realidades alternativas y fake news que el trumpismo ha contribuido a legitimar: la sustitución del método por el titular, del consenso por la inmediatez". sciencemediacentre.es/cientificos-...
50. Elogio de la duda (Victoria Camps). Diez años después de su publicación sigue siendo, por desgracia, muy relevante y necesario. Es triste, o irónico, que no aplique la duda al islam, la Ilustración, el protestantismo, etc. Confirma que tengo que leer Una vida con Montaigne y Los ensayos.
Es raro pero en Wallapop se ven por 30-40€ si pones alerta. Importante comprar la edición revisada con esta portada, no la otra. En cualquier caso el libro original es del 95 o así. Por eso recomiendo La fabrica de las fronteras, que se encuentra con más facilidad y es posterior (2001).
"Leftist politicians appear to have realised that asking people to just grit their teeth and bear the heat may no longer be viable." www.ft.com/content/b9ab...
49. El caballito jorobado (Piotr Pavlovich Yerchoff). Un cuento del siglo XIX que bebe muchísimo de los cuentos tradicionales. Gracias a esta edición en prosa publicada en México en 1944 he descubierto a su interesante traductora (exmujer de Diego Rivera, pobre).
Cuando dije que esto se cerraría una tarde de junio sin que le importara a nadie no podía imaginar que, en realidad, se iba a cerrar una noche de sábado de junio sin que le importara a nadie.
48. Sobre la lectura (Marcel Proust). "Hacer de ella [la lectura] una disciplina es conceder demasiada importancia a lo que no pasa de ser una iniciación. La lectura está en el umbral de la vida espiritual; puede introducirnos en ella: no la constituye".
10. Pollo con ciruelas (Marjane Satrapi). Hablaba estos días de si Satrapi fue autora de un cómic más que de cómics, de las causas tras su éxito, de la odiosa moda de la "novela gráfica", etc. Tampoco importa: esta breve historia me ha encantado, igual o más que Bordados. Muy recomendable.
8-9. El nombre de la rosa 1 y 2 (Milo Manara). Leer el libro de Umberto Eco es una experiencia única e inolvidable de la que se sale huérfano para siempre. Esta adaptación es una versión digna y respetuosa, que ya es más de lo que se puede decir de la película. He disfrutado volviendo a la abadía.
Luego están los sospechosos habituales, cuya matraca estamos condenados a escuchar hasta el fin de los días cada vez que haya un brote de algo.
Por desgracia, en Valencia, tan turística como vulnerable al cambio climático, esto no podría pasar. Turistas y nómadas digitales exprimen la ciudad con la connivencia de los gobernantes. Cuando se vuelva inhabitable huirán al siguiente lugar de moda en el norte mientras el resto nos asfixiamos.
47. Las aventuras de Pinocho (Carlo Collodi). No estaba en mi radar hasta que leí que lo comparaban con la Comedia. Efectivamente aquí hay épica, metamorfosis, descenso a los infiernos, regreso al hogar y mucho más. Es divertido y también duro, aunque no tan terrorífico como la versión de Disney.
7. El faro (Paco Roca). Me gustó tantísimo El viaje que no pude evitar comprarlo al verlo en la tienda. Era uno de los poquísimos cómics de Paco Roca que me faltaban por leer y no me ha decepcionado, pese a ser un breve cuento escrito incluso antes de Arrugas.
46. Cómo ordenar una biblioteca (Roberto Calasso). Tiene dos problemas. En primer lugar, el título es engañoso: son cuatro ensayos, uno de ellos bastante duro de leer si te da igual el tema o lo desconoces. En segundo lugar, hay muchísimo name-dropping. Aun así lo salvo por los pelos.
6. El viaje (Paco Roca). Quizá El abismo del olvido sea hasta ahora la obra maestra de Paco Roca, pero El viaje no le va a la zaga y, de sus cómics, es el que más me ha afectado. Puede doler tanto que, de hecho, no sé si es para todo el mundo.
5. La atracción (Marion Fayolle). Retrata con gran inteligencia y originalidad las relaciones de pareja y sus problemas.
45. Penas del joven Werther (J. W. Goethe). Hace 14 años lo dejé a mitad por culpa de un protagonista que me parecía sensibloide, ridículo e insoportable. Debo haber cambiado mucho, porque esta vez me ha causado una enorme impresión. Buenísimo.
44. Venus y Adonis (William Shakespeare). Me ha encantado. Los versos son preciosos e impresionan a nivel técnico. La historia es típica, pero tiene su chicha. Muy recomendable, pero solo vale la pena si lo puedes leer en inglés, aunque sea con el apoyo de la traducción (que está muy bien).
43. El jinete de bronce (Alexandr Pushkin). Su poema más extraño, casi kafkiano. Como decían en la antología: "Una censura inoportuna e implacable es elemento esencial de la historia literaria rusa; la capacidad de leer entre líneas se vuelve desde entonces excepcionalmente aguda en el público".