Anakrix
@anakrix
He visto naves más allá de Orión. Y me he vuelto para casa, que refrescaba.
Mi chato et moi descubrimos anoche que en el chiringuito de nuestra playa hacen unas piñas coladas tremendas.
Casaos de Zara. Casaos así. (Tengo mi propia campaña para que nadie se deje un sueldo en un traje de novia. No hace falta)
Alguien reclamó todo esto muy preciosamente en un libro y en lugar de atender al meollo del asunto nos quedamos con que vacía no, mejor vaciada. Poco nos pasa.
Del asunto Arcadi -leed el artículo, por favor-, lo que de verdad destacaría es que la escandalera está saltando AHORA, cuando el texto lleva todo el día publicado. Quicir, a este señor supuestamente influyente no le lee ni el tato, amigos. Y ya me parece bien.
Por cierto, y al hilo de lo de Nolan: si no lo habéis hecho ya, leed La Odisea. Ya sé que los clásicos intimidan un poco, pero este es un libro chulísimo, fácil de leer, engancha desde la primera página y es un disfrute de aventuras y emoción. Es un bestseller desde hace 3.000 años. Por algo será.
Importándome un pimiento el fútbol, descubro maravillada a un señor de Adidas que explica que la camiseta bonita de la selección está inspirada en Cervantes, en la blanco sucio del pergamino y en el granate y oro de las cubiertas de libros antiguos. Y un poco menamorao.
Zorza de soja. El corazón matancero que aún late en Galicia y yo misma flipamos fuertecito.
Sabéis lo de que los grafiteros son rebeldes antisistema? Pues en mi pueblo de playa hay uno que va con la ley con delante (aunque el pobre la cita mal 😂😂😂).
Cumple 14 pasado mañana. Y me ha parecido que no era mal día para enseñarle a limpiar cristales. Que los hombres de provecho no se hacen solos.
Busco un galán de noche discreto y un poco mono para un dormitorio pequeño y la cosa oscila entre diseños que compraría un notario de Pamplona o esto otro, que parece un DIU gigante. Socorro.
Hombre, casualmente hay un librazo maravilloso que lo cuenta todo sobre Rosario!!
Yo ya amaba las Moscovitas normales con la fuerza de los mares. Pero es que estas son de chocolate negro. Y no puedo explicaros lo increíblemente deliciosas que son.
Me ha quedado un rincón monísimo con unas hortensias cogidas en el campo (cómo están este año las hortensias, oigan, les ha sentado fetén el invierno lluvioso).
Vengo de una Zaragoza a 40º y un Londres a 38º. Soy feliz con este domingo lluvioso y fresquito.
En mi playa gallega nacen macizos de hortensias. Me gusta tanto este sitio, tanto.
Dos tercios de esta familia se han hecho hoy un Madrid-Coruña en coche y nos hemos encontrado con cuatro incendios forestales. Qué verano tan malo nos espera, amigos.
Me rodea en el metro una panda de adolescentes alemanes. Señalan un cartel y empiezan a carcajearse y a hacer bromas. Me río. Un de ellos me mira sorprendido: “Hablas alemán?”, pregunta. “No -le digo-, pero he visto el anuncio”.
Salimos de ver el musical de “Los productores”, y una cosa os digo: si hay que hacerse de alguna religión, me pido una en la que Mel Brooks sea el único dios verdadero. Qué talento, qué pedazo de artistas y qué risas, oigan.
Se ve poquito, pero que sepáis que en lo alto del puente de la Torre, en Londres, ondean estos días una Union Jack y una bandera arcoíris. And I think it’s beautiful.
Aquí un joven zaragozano admira con elegancia las metopas del Partenón. (Ni una foto con cara normal me deja hacerle, el jodío).