Beatriki
@arandanera
Grecia, la naturaleza │ Ελλάδα, φύση (και η φύση της Ελλάδας) Libros, fotos y paseos │ Βιβλία, φωτογραφίες και βόλτες
Entre todas las obras que vi en el museo de Vaso Catraki (como esta que puse por aquí bsky.app/profile/aran...), estaba el cartel. Las condiciones del museo son tan pésimas, que muchas obras están deteriorándose sin remedio. Y hablamos de una de los grandes artistas griegos del siglo XX.
Hubo muchas más, pero termino con algunas de las que vimos en una vuelta cerca de mi otro pueblo griego, el de las montañas. Los alcaudones dorsirrojos tenían un territorio tras otro. Y acabé atiborrándome, en pleno julio, de fresas silvestres junto a un río magnífico entre bosques de abetos.
Con los pelícanos de Mesolongui había otros bichos: charrancitos, tarros blancos, cigüeñuelas. Una cigüeñuela adulta nos dejó claro que molestábamos y gracias a ella, al alejarnos, pudimos ver al pelícano, bastante más tranquilo...
En Dadiá también estuve mucho tiempo observando un par de liebres de muy cerca. Esta, en lugar de alejarse, se fue acercando poco a poco y disfrutó de su comida sin miedo.
Entre esas muchas, la cigüeña negra, el águila pomerana, el pico sirio o el buitre negro (aquí uno sobrevolando el tejado de la casa de mi amiga Dora).
Otro día, en Dadiá, salí hacia el río y me propuse ver dos especies concretas que llevaba un tiempo sin ver: el escribano cabecinegro y el alcaudón núbico. No es algo que suela hacer. En un par de horas y en muy pocos metros, vi esas dos y muchas más. Y fui muy feliz, la verdad.
Para mí, también suelen ser descanso, lectura, comida rica, algún museo y alguna excursión de uno o dos días a algún sitio nuevo. Hace un mes, en uno de esos sitios nuevos, pude ver un pelícano ceñudo más cerca que nunca. Había otros más lejos; este se paseaba tan tranquilo a no muchos metros.
«¿No dio tiempo a elegir nombre para el último salmón?». Del mismo autor, un año después.
«Για τους Παλαιστήνιους», Βάσω Κατράκη, 1982 «Para los palestinos», Vaso Catraki, 1982
Como amante de la música griega, sea lo que sea eso, esto me ha parecido buenísimo (solo fallan las transcripciones). «Escuchar críticamente este pasado ... es un acto de reivindicación de la multiplicidad, las contradicciones y los encuentros inesperados que han conformado la vida musical griega».
Mi bisabuelo, que dejó Lekeitio para instalarse en Laredo, siempre decía «Yo olvidar el euskera y nunca aprender castellano». (Del texto "A Chosen Exile", de Carol Sansour, en el volumen colectivo "Islands of exile", de kyklàda.press).
Me hace gracia, porque hasta hace nada no conocía las grasillas, y justo el sábado pasado un amigo nos llevó a ver las que tiene cerca en su pueblo (creo que eran _P. grandiflora_) por si habían florecido. Flores no había, pero bichos atrapados sí, un montón, no sé si aquí se apreciará.
Dos de ayer. El anfitrión (_Lilium pyrenaicum_) y los huéspedes (_Lilioceris lilii_).
El verano pasado hicimos un microherbario improvisado con las plantas que recogió yayá Caterina en el huerto, cultivadas y espontáneas, para hacer su insuperable lajanópita.
«La remota Erífanis [...] es [...] una predecesora de la fructífera tradición bucólica que aunará el eros desgarrado e intenso con [...] los bosques solitarios, los animales solidarios, las altas encinas [...] —Altas son las encinas, oh Menalcas.» Más «Grecorromanas», de Aurora Luque.
Y esto es el próximo 16 de mayo en la Biblioteca Collserola - Josep Miracle (y supongo que subirán la grabación al canal de las bibliotecas de Barcelona en YT). ajuntament.barcelona.cat/biblioteques...
¡Ha llegado al alto Asón! El cartero, que me conoce, me ha traído el libro al trabajo 😊.
Esto es el martes que viene y se puede seguir online. «Escribir la naturaleza».
Aquí www.cambridge.org/core/journal... dicen que los insectos son la avispa _Megascolia maculata_. «The pendant demonstrates that Cretan goldsmiths were capable of creating aesthetically pleasing work by paying close attention to the local flora and fauna».
Recibo de Grecia la primera foto. Son flores de _Tordylium apulum_, cuyas hojas se utilizan en la cocina griega. Al parecer, sus frutos (segunda foto) inspiraron los discos que cuelgan de las «abejas» del famoso colgante de oro minoico.
El Ganso del Barnáculo (o sea, la barnacla cariblanca) y el Gran Cormorán (o sea, el mucho más humilde cormorán grande). Las maravillas (no) de la traducción automática que usa por defecto la Comisión Europea en su web.
Y colgar el martis (de hace unos días, aunque las golondrinas las había visto volando desde unos diez antes) es pensar, entre otras, en schichimi, a quien también echo muchísimo de menos.
Obra de la serie «Árboles quemados» (1990), de la ceramista griega Eleni Vernadaki (1933-)