Dani Rodríguez
@dan-kawaguchi
Periodista y corrector especializado en manga, anime y cultura japonesa. Colaborador de Panini Manga, fui redactor jefe de la revista Otaku Bunka. He hecho, hago y haré muchas cosas en muchos sitios. Experto en chistes malos.
Al entrar en un baño de Ribadeo esperaba limpieza y alivio, no un microrrelato de terror existencial.
Ya he vuelto de mi semana de vacaciones a caballo entre la Mariña Lucense y el valle del Miño. Mañana toca volver a la rutina.
En Viveiro son superfans de la banda, tanto que hasta tienen supermercados.
No os preocupéis por mí, estoy incomunicado en Galicia pero hoy he disfrutado de la Playa de las Catedrales y de la fiesta indiana en Ribadeo.
—¿Me puedes decir qué fecha es hoy? —Sí, claro, espera que mire el móvil. Estamos a ConLaSeleccion de 2026. —Pero qué...
La gente: Billyn de Ubrique no existe, no puede hacerte daño. Billyn de Ubrique:
Yo empezando julio tras pagar la cuota de autónomos y la trimestral.
Tiene mucho mérito la película de «Exit 8». Dura el triple que el juego, pero sabe introducir un trasfondo que encaja muy bien con la premisa original y hace que no te aburra una peli tan «sencilla» (que no simple). Técnicamente es impecable, tanto en lo visual como en lo sonoro.
Domingo de ludopatía y darle a la botella, no se puede caer más bajo 😔
17.- Daemon x Machina: Titanic Scion. Le sienta bien el paso a mundo abierto, el combate y la personalización siguen siendo divertidos, aunque el loot podría ser más generoso. La historia es muy normalucha, lo que es un avance, y los diseños, chulísimos. Tiene postgame tipo Monster Hunter.
23.- Dr. Stone: Science Future (Temporada 3). Al ser la última temporada, apela a lo emotivo en especial, y vaya si funciona. Es entonces cuando te das cuenta del cariño que le has cogido a los personajes y al tremendo viaje que han recorrido. Un final a la altura.
22.- País del oro, país del agua. Entrañable manga de ambientación seudohistórica con romance, comedia, costumbrismo y su pequeña dosis de politiqueo. El tono y el dibujo acompañan una lectura tierna y ligera, el ritmo y la narrativa se resienten a medida que se acerca el final.
21.- No Gyaru in this Class. Otra serie cortita, entrañable y divertida del autor de «Don't Blush, Sekime-san!». Capítulos ligeritos que te hacen sonreír con personajes a los que enseguida coges cariño. Una pena que el final sea tan repentino, podría haber dado para más.
16.- Mina the Hollower. Café para muy cafeteros, apela a un tipo de jugador muy concreto. Dificultad y control bien ajustados, puñetero a ratos pero nunca injusto. Mucho contenido y deja margen al jugador para que descubra cosas y mecánicas por su cuenta. 20 horas bien echadas.
0 días sin usar esta HORRIBLE fuente para algo de temática asiática. No aprenden.
15.- Platform 8. Intenta hacer algo diferente a «The Exit 8» pero acaba siendo más simple y directo, no da tanto mal rollo como el anterior (aunque sí más sustos). Curioso para pasar un ratito, pero no es mejor que el anterior y se pasa mucho más rápido y fácil.
El minúsculo restaurante Kishibe, con apenas una barra con varios taburetes y una mesita para dos personas, está regentado por unas ancianitas que preparan unos okonomiyaki al estilo Hiroshima riquísimos. Parada obligatoria para disfrutar de la gastronomía local a buen precio.
14.- Bioshock Infinite. Muy chulo en el aspecto visual, entretenido y con buen ritmo. Pero, curiosamente, es el que peor ha envejecido de la trilogía, debido a que se ha simplificado la jugabilidad, va todo más sobre raíles (jajaja, ¿lo pillas?) y la narrativa está trillada ya.
Después de visitar el Museo Ghibli, para la próxima tengo muchas ganas de ir al parque temático, a ver si hay suerte. Y bueno, la comida... El ramen que me comí el primer día, qué ricoooo. Y usaban el caldo y trozos de cerdo sobrante para el arroz y gyozas. ¡Y el postre te lo comías con una palita!
Se suele decir que los japoneses son muy comedidos y esconden sus emociones de manera casi robótica. No voy a sentar cátedra habiendo estado allí solo dos semanas, pero noté una tendencia: lo hacen con las emociones negativas, no con las positivas. Algo que me pasó en Osaka 👇🏻
Si mi hermana me ha hecho una funda para libros superchula, habrá que usarla.