Azofaifa ⚡🕋🎵🎶
@cristaljar
Hago kendo con mis hijas. Hablo de mujeres musulmanas. No olvido que un hombre sin esperanza es un hombre sin miedo. Si tienes una hoja en blanco y me encuentras quizá quieras contratarme. Vendo un libro:
No se me entienda mal, es un arquito precioso, pero si nos ponemos me gusta más lo anterior de Miller, como no puede ser de otro modo.
Triunfo y tormento. Yo lo leí directamente en el Unlimited, otro descubrimiento tardío de esta vuestra servidora.
Esto que escribí en El Salto ocurrió en la escuela. En la Noche Mágica esa misma individua impidió a mi hija mayor, exalumna, ayudar. La aceptó por mediación de la directora y le puso de cena un cacho de pizza de jamón y queso y nada más. Nos odiaba y usó nuestra religión para dañar a mis hijas.
Oiga @aitorierana.bsky.social, has probado con un espatifilo? No se come pero es una planta muy agradecida.
la dibuja. El pañuelo de esta señora es un tensor: nos identifica rápido y hay que aceptar este factor de tensión (por eso os gusta tanto We Are Ladyparts). Se nos narra a través de él y también (y sobre todo) también de su ausencia.
Las personas en las que se fija, buscando algo a lo que pertenecer, son las que puede percibir como iguales, con las que podría compartir el espacio de memoria que está buscando.
contrapesar los relatos victimarios de mujeres tapadas que el cómic europeo pública sobre sus vidas. Además Beirut, y Líbano en general, es un lugar diverso donde aún hoy encuentras a gente que reza en arameo o inventa pianos a cuarto de tono.
Se la vuelve a encontrar en esta otra página de la calle de Beirut donde el protagonista y autor pasó sus primeros años. Una calle envejecida, empobrecida y dónde, aunque ya no hay guerra, todo parece haber ido a peor.
Y por eso me ha interesado analizar este tebeo: porque justo a causa de ese rondar por el mundo, ese mirar los antiguos hogares sintiéndose y siendo extranjero, nos encontramos, de casualidad, con esto.
Berberian cuenta su infancia en Beirut y un regreso ya en la madurez. Se retrata como un emigrante que nace en Bagdad, lo mandan a criar a Beirut y acaba en París. Y, tras una pandemia mundial y muchas muertes familiares, vuelve a Líbano.
Algunas críticas lo han descrito como "una lección de oficio": es difícil encontrar mejor definición porque es un cómic precioso. Muy sencillo en apariencia pero magníficamente dibujado, que igual canta por impresionismo que por sumi-e.
Los juguetes van disminuyendo en cantidad y tamaño, y hoy hemos vuelto a abrir otra caja
Tengo un salón orientado al suroeste y se ha caído el enganche de la cortina enrollable.